El retroceso de los glaciares patagónicos por efecto del cambio climático global provocorá daños incalculables a las diversas actividades humanas que dependen de su existencia.
El cambio climático global (CCG) se manifiesta mediante el aumento de la temperatura media anual o estacional, aumento o disminución regional de las precipitaciones y aumento en la frecuencia de eventos meteorológicos extremos. Los impactos, tanto benéficos como perjudiciales, del CCG en Patagonia, Tierra del Fuego y la Península Antártica se han manifestado con mayor intensidad a partir de 1978, y en particular, en la última década del siglo XX. Las regiones mencionadas se caracterizan por su alta vulnerabilidad, derivada de su posición latitudinal en el hemisferio sur, sus climas extremos y de alta variabilidad intrínseca, y su ubicación geográfica con respecto a los océanos meridionales y la Corriente Circumpolar Antártica.
Entre los impactos benéficos del CCG puede argumentarse el desplazamiento hacia climas más benignos en toda esta región y la ampliación de la frontera agrícola desde las pampas hacia el suroeste. Los impactos negativos del CCG son mucho más claros y frecuentes, tales como la pérdida de biodiversidad y de masa forestal, mayor frecuencia de inundaciones y sequías, la desecación de turberas y humedales, el ascenso del nivel del mar e incremento de eventos erosivos costeros, el ascenso de la línea de nieve climática y el retroceso de los glaciares y desaparición de los neveros, entre muchos otros.En este último caso en particular, el aumento de la temperatura media anual, y en especial, la temperatura media del verano, ha provocado una recesión generalizada de los glaciares patagónicos y fueguinos.
El famoso Glaciar Perito Moreno del Parque Nacional Glaciares, de la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia meridional, es un caso muy particular, pues continúa avanzando activamente año tras año, bloqueando el Brazo Rico del Lago Argentino, generando un muro de hielo que luego colapsa cuando la presión de agua acumulada en el sector sur del muro excede la resistencia del hielo glaciario. Cuando el muro finalmente cede, lo cual no sucede todos los años, se produce un evento impactante, el cual es muy apreciado por los turistas y naturalistas de todo el mundo que acuden al lugar en gran número para presenciarlo. Este comportamiento anómalo se debe, probablemente, no a factores climáticos, sino a circunstancias internas, de índole glaciológica, o bien a eventos sísmicos de pequeña magnitud y de tipo recurrente, o ambas causas, cuyos efectos son suficientemente grandes como para producir el deslizamiento parcial de la masa de hielo.Los glaciares han avanzado significativamente en décadas pasadas, probablemente debido a mecanismos de ‘surgimiento glacial’, variaciones de la línea de equilibrio regional y variaciones en la relación con la morfología del glaciar.
Los impactos que se han generado por el CCG en la Península Antártica merecen un comentario especial. Como consecuencia de las mayores temperaturas, las barreras de hielo en el Mar de Weddell han colapsado parcialmente, generando gigantescos témpanos o ‘islas de hielo’ de decenas de km de longitud, y probablemente no puedan regenerarse en un futuro previsible.
Desde hace mucho tiempo se conoce que los impactos del cambio
climático global serán mayores en las regiones de altas latitudes; Patagonia, Tierra del Fuego y la Península Antártica son excelentes ejemplos de esto, triste y mudo testimonio de los daños ambientales producidos por la insensatez humana.

La pérdida de los glaciares patagónicos, los cuales probablemente han existido por los últimos 100.000 años en forma continua y que han sido seriamente afectados por la actividad humana en tan solo los últimos 200 años, provocará daños incalculables a la actividad turística, hoy en parte dependiente de su existencia y preservación. En otras regiones de la Argentina, tal como Cuyo y de otras partes del mundo como Chile central; Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia; el Tibet; África oriental, etc., los glaciares y neveros participan además intensamente con su aporte de deshielo en procesos de irrigación agrícola o proveen agua potable para áreas habitadas. Por otra parte, los glaciares del Parque Nacional Glaciares han sido considerados Patrimonio de la Humanidad por UNESCO, la misma humanidad que los ha condenado en tan breve plazo.
Eliana Corti
servido por caece-ciencia
1 comentario
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Maga terrenal dijo
Qué interesante post, y que preocupante. El cambio climático va que vuela con sus malos efectos.... Los científicos no necesitan jurarlo sobre la biblia. Ojalá nos conduzca a la conciencia ecológica que hasta ahora no hemos adquirido pero a nivel mundial... Y sobre todo, que sea muy a tiempo.
Un saludo desde México.
17 Abril 2007 | 02:08 AM